España como película de terror.

Sí, sí, de terror. Alucinante, ¿verdad? Quien lo hubiera pensado, ¿eh?

Pongámonos en situación.

Un grupo de amigos, seis, para ser concretos. Excursión a un lugar idílico pero lo que les espera solo lo sabe el destino. Y ya que estamos, por qué no, pongámosles nombres americanos. Más terrorífico. Si aun cabe esa posibilidad.

Emprenden su viaje por caminos abruptos, en medio de discusiones, porque claro, Ben y Ely tienen una relación amor-odio preciosa que no acaba nunca ya que Ben está saliendo con Alice. Esa mujer preciosa, amiguísima de Ely, a la par que cruel cual persona que te borra de Facebook y tú sin saber cual es el motivo. Thomas y Edward son amigos desde la infancia a pesar de ser dos personas totalmente distintas. El primero más bien retraído porque se siente muy pequeño al lado de Ben, lo admira desde las sombras. Edward es la voz, pero siempre terminan callándolo ya que creen que tiene una mente demasiado activa y siempre le repiten que se preocupa por lo que no debe. Y Billy, que decir de Billy. Es el jefe. El más fuerte, el atlético, ‘el todopoderoso Billy’ lo llaman. Pero… Para que engañarnos, es de mente vacía. Como si le hubieras relamido hasta el cráneo para no dejarse nada. Por si acaso.

Una vez puestos en situación seguimos con el camino emprendido hacia un lugar maravilloso, con una fantástica casa enorme en medio de un bosque. Perfecto para desconectar del mundo de los humanos. Después de ocho horas de discusiones, que si ‘cállate’, que si ‘para que me meo’, que si ‘tu puta madre’, ya sabéis, típico viaje de colegas, llegamos a nuestro lugar de ensueño. Es tal cual lo habíamos imaginado. Árboles fuertes, altos, montañas, lago, animales correteando por todos lados hasta que te pica ese mismo puto mosquito veinte veces y ya te cagas en la madre naturaleza y en el que la creó porque tú no llevas afterbite.

Nos acomodamos, por parejas en habitaciones. Ben y Ely, que antes de que nos de tiempo a parpadear ellos ya estarán regocijando en la cama más enorme de la casa. Thomas y Edward, y Alice y Billy, que aunque no se conocen les ha tocado compartir habitación, a lo mejor hasta chuscan, ese es el propósito de los demás con toda esta estrategia. Totalmente creada por un ingeniero, eh. No vayáis a pensar aquí que…

El día transcurre a la perfección, baños en el lago, regocijos en cualquier lugar, más peleas, más ‘tu puta madre’, que tu dices, coño, la pobre no tiene culpa, eran tiempo difíciles.

Hasta que aparece en medio del salón de la casa a las 00:00h una especie de ser que solo ha visto Edward. Así que no le creen, gilipollas de ellos. Van a morir todos por no hacer caso. TODOS. (Que os den. JÁ. Lo habéis leído así que no hace falta una alerta por Spoiler)

Deciden ir cada uno a su lugar de descanso en el cual no hay más que una cama, dos mesillas de noche y un espejo. El reloj del salón marca las 04:00h y todos se acuestan más pasados que el borracho del pueblo en una verbena. Hasta que algo irrumpe en la habitación de los dos mejores amigos.

El mismo ser, de nuevo. Diría yo que como un ente. Algo del más allá. Un fantasma feo. Mucho.

Corriendo los dos amigos avisan a todo el grupo, se reúnen en el salón de la gran casa a decidir que hacer. Porque ya ves tú, ahora si hacen caso. Porque dos vale más que uno. ¡VIVA LA LÓGICA APLASTANTE DE LAS PELÍCULAS!

– Ya os dije que vi algo antes y nadie me hizo caso. –Apunta el pequeño ser al que todos mandan a callar constantemente.

Y como no podía ser distinto así sucede. Todos a coro gritan -¡A CALLAR ED!- Llevándose incluso algún que otro empujoncito por parte de Bill.

El silencio vuelve a inundar la sala hasta que Ben, en su máxima sabiduría y esplendor dictamina que hay que inspeccionar la casa entera porque no es normal lo que sucede. Se separan en dos grupos, que yo no se quien hace los guiones de estas películas pero tu piensas, “Son gilipollas. ¿Pa’ qué los separas? Si van a morir que mueran todos juntos, como en familia” Pero Ben es Ben y tiene el poder para hacer lo que le salga de su entrepierna porque así lo decidió el en algún momento, así que Bill, Ed y Ely empendren camino por los pasillos hacia la cocina, su trabajo consiste en inspeccionar la planta baja mientras Ben, Alice y Thomas se encargan de la planta superior, donde están todas las habitaciones.

– ¡Ahí hay algo! – Grita Ely.

La cual en seguida decide que no es su trabajo ir a mirar ya que sin ella el grupo perdería esa estabilidad y decide agarrarse a la vida con todas sus fuerzas. Así que Bill de un sopapo manda a Ed a mirar, pobre de el, no sabe lo que le espera con estos dos. Se asoma por la puerta de la cocina, llega a ver con la luz de su linterna la campana extractora la cual hace reflejo de la única luz que llevan. Nota una presencia y en seguida sale corriendo asustado hasta que Billy, lo agarra por la capucha de su chaqueta, le arrea un sopapo y amenaza con darle otro si no se calma, se calla y entra a mirar que hay. Así que Ed, nuestro pequeño valiente entra en la cocina en la que por suerte no ve nada. Ely sigue a lo suyo hasta que se asusta con su propia sombra,cae al suelo y con mucha dificultad consigue ponerse en pie, pero ella aun coja quiere explorar y sigue cayendo de vez en cuando. Pero se pone en pie, no quiere separarse de Bill, es su pase a seguir viviendo.

Mientras tanto en la primera planta de la habitación todo transcurre con normalidad, se encuentran en el baño principal, en el cual están presentes toda clase de lujos, si, si, ese que viene con la habitación que decidieron coger Alice y Ben para su estancia. Mientras que Thomas y Edward tenían la peor de todas.

Pero de un momento a otro algo atraviesa el pecho de Thomas. Era una barra metálica. Lo atravesó sin más. Dejándolo sin vida en el momento. Despavoridos la pareja sale corriendo abandonando el cuerpo. Más que corriendo, diría yo volando, porque no he visto yo correr a nadie sin tocar el suelo de la rapidez, llegan la preciosa pareja a la planta baja donde se encuentran a una Ely coja, caminando con un bastón que encontró en la entrada de la casa perfectamente colocado para ella, porque esto se venía venir y con un Ed amoratado pero dispuesto a luchar por salir con vida, aunque más le conviene no alzar mucho la voz ya que el todo poderoso lo dejó clarito. Aun haciendo caso omiso a ello decide dar su opinión aunque nadie parece escucharle cuando Alice propone que uno de ellos salga fuera a mirar. Solo. En la fría oscuridad de la noche en medio del bosque. (IDEA FANTÁSTICA SEÑORITA. LE APLAUDO.)

¿Adivináis quién fue? ¡TACHÁN!

Ed estaba dispuesto a salir, ya que no le quedaba otra, Bill lo arrastró hasta la puerta principal a las órdenes de Ben y Alice.

¡Hijos de puta, hijos de puta, hijos de puta, hijos de puta! – Se repetía una y otra vez en la mente del pequeño cerebro luchador.

Mientras los demás se quedaron tras la ventana mirándole el vigiló que no se le apagara en ningún momento la pequeña linterna, porque como no, tenía la peor y se dedicó a inspeccionar la zona en busca de algo. ¡QUE NO SE PA’ QUE VAS A BUSCAR SI NO QUIERES ENCONTRAR TONTOFALO. QUE ERES UN TONTOFALO. Se que suena raro, pero tontopolla es muy mainstream. Innovar o morir es mi lema.

Se oyen ruidos, va, no ve nada pero se asusta. Así que decide coger el coche e irse. Sin más. Dejando al resto dentro de la casa. Que eh, le aplaudo, todos los hubiéramos hecho. Más viendo el percal que nos esperaba con los otros cuatro amigotes de los huevos a cada cual más inútil. Tan inútiles que no cayeron en esa posibilidad, huir.

El fantasma feo recorrió toda la casa buscando a nuestros cuatro personajes aun existentes en esta historia hasta dar con ellos. Se acercó a Ben y le susurró (tenía ganas de reírse el ente) ‘Mire ushté’ sin escupirle ni un poco. Algo digno de admirar. ‘Tú vas a morir, ellos se salvarán, ¿quieres decir algo como últimas palabras?’

Le pidió por favor a Ely que no le olvidara, entre sollozos le dijo que ella tenía que ser siempre fuerte pero que hay que saber cuando abdicar a tiempo, a Billy que siguiera siendo igual o más duro con gente como Ed que no hace más que pensar y eso es malo y a Alice la besó, la besó tan fuerte y apasionadamente que dejó en claro que su amor siempre fue verdadero. Ella fue siempre el que llenó.-No hace falta decir el que. Veeeeeeenga,va. DAME UNA BE DAME UNA O DAME UNA ELE DAME UNA ESE DAME UNA I DAME UNA DOBLE ELE DAME UNA O.

¿Quieres saber como acaba?

Todos explotaron y volaron por los aires.

Así lo decido yo, así quiero que pase,así os lo cuento. Lástima que solo sean palabras. Y que este solo sea un final alternativo.

Y a to’ esto, era de terror la peli, ¿verdad? Se que parece una broma de mal gusto, siento haberos hecho perder el tiempo leyendo esto, una mala escena de una película de ciencia ficción. Pero siento deciros que esta es la realidad en la que vivimos. En la que si piensas te oprimen los de arriba, todos miran por sus intereses y nada importa más que el amor al dinero. Pero hay una cosa buena en todo esto, en todo lo escrito, y es que, queda más que claro quien tiene que sobrevivir en este juego al que juegan ellos en su día a día y en el que nosotros solo nos podemos dedicar a sobrevivir.

(En unos días intentaré subir la continuación. Desde la desaparición de Ed. Para que sepáis que guay se llevan el resto)

No sabes de lo que hablas, calla y quédate ausente. Suenan baladas tristes, en esta mente inerte. Vale, vete. Ya no importa si me duele aprendí a esquivar los golpes a base de tus vaivenes .

La vida como meta, a medio paso de ella, no dejes que te mientan esas falsas huellas de la arena del reloj que ya no para ,que siempre suena, que nunca frena como la bala disparada, como la sangre de venas rajadas, de bocas en bordillos, de cuchillos en la espalda.

Y es que el mundo está podrido, no hay más que ver, que hay quien muere en un andén por no poder llegar a fin de mes. Pero cierras los ojos, así nada ha pasado. No te culpo, no se nace preparado.

Y  se lucran de desgracias cuando hay un planeta ahí fuera donde gente que solo busca vida,muere en pateras. Mira hacia el otro lado , acecha el enemigo.

Va con traje y trae dinero consigo.

GUIA DE SUPERVIVENCIA EN UN PAÍS COMO ESPAÑA

Los veinte puntos clave para no morir en el intento
primera parte

1· Nace. Si no existes no hay supervivencia posible. Así que por ahora ocúpate solo de eso.

2· Crece y se feliz. Se feliz por encima de todo y todos. Será lo que siempre te enseñen. Lo primero que aprenderás. No es nada nuevo.

3· Estudia. No importa como ni cuanto. Tú solo estudia sin cuestionar al sistema educativo que te va a convertir en un ser egoísta. Ni se te ocurra hacer el intento, ya que eso pertenece al próximo punto y eso no es lo que tu quieres.

4· No pienses. No importa cuan egoísta hayas sido en tu niñez, eras solo eso, un niño. Después ya te enseñaron que no existe otra forma de ser feliz más que siendo así. No puedes hacer nada. Además, da dolores de cabeza. No, no, no, quita. El ignorante vive más feliz.

5· Trabaja. Sin preguntarte por qué ese , si, si, el cabrón de tu jefe se pasa todo el día sentado y tú, que te levantas a las seis de la mañana llevas trabajando nueve horas para que el se lleve todo el beneficio. Porque claro, tu sueldo no es el mejor. Ni lo será. Pero no importa, ni lo pienses. No sirve de nada. Además, ¿tú no quieres dolor de cabeza, no? Y en fin, ya vendrán tiempos mejores.

6· Gana dinero. Tu jefe ya te tiene explotado, no importa si te explotan dos. Es trabajo. Tu recuerda que no hay que pensar. Siquiera que te has tirado veintitantos años de tu vida estudiando para esto. No. Si se da el caso de que tu cerebro se activa vuelve urgentemente al punto cuatro o todo esto no servirá de nada.

7· No te quejes. Nunca. Las quejas no llevan a ningún lado. Quejarse significa haber pensado previamente. Si eso pasa vuelve al punto cuatro. Será el que más te ayude.
8· Si eres mujer di ‘no’ cuando quieras decir ‘si’ y ‘si’ cuando quieras decir ‘si’. No hay cabida en el mundo para un ‘no’ que es ‘no’ si viene de una mujer. Solo acostúmbrate. No replantees nada. No puedes. Lo hemos dejado claro, respira hondo y repite conmigo “no pienses” Si eres un hombre di lo que quieras, serás aplaudido. Mientras más grosero y despectivo mejor.
9· No levantes tú voz más allá de lo estipulado. Si lo haces pueden mirarte extraño y tú no quieres dar la nota. No quieres que te traten de loco. No, déjate.